Mientras caminaba pensativo,
Preocupado de las actividades cotidianas,
Ví como una estrella envolvíame con radiante sonrisa,
Por minutos estuve perplejo, ante el bello espectáculo.
Más cuando quise escuchar su nombre, ella comenzó a partir.
Y mientras más cerca de ella estaba, como imán opuesto,
Ella, alegremente se alejaba, hasta que…
Su luz empezó a ser tenue ante mis ojos,
Quería acércame para saciarme de tan preciado maná,
Y cuando pensé que la había alcanzado.
Mi estrella había desaparecido.




Agosto 29, 2007 a las 8:46 pm
Hola Luis, te felicito por este poema se ve que por allí hubo una musa inspiradora…La pregunta es ¿Por qué dejaste que tu estrella desapareciera? , almenos yo pienso que no desapareció sinó que ahora se debe encontrar escondida en otra estrella…
Sigue escribiendo, está chevere
Agosto 29, 2007 a las 8:54 pm
Gracias amigas… por en realidad lo hice inspirado por historia que he escuchado de amigos y amigas…
Septiembre 1, 2007 a las 2:16 am
Me gustaria mas refinamiento, no se hay palabras que a mi parecer no encajan.